Crónica de un aplazado (casi seguro) en mi primera opo
Me levanté a las 5:00 para repasar lo poco que había logrado anotar y leer. Pero, como me había ido a bailar y llegué a la 1:00 de la madrugada a dormir, a las 5:30 ya estaba otra vez en la cama. Finalmente, me levanté a las 8:00 para ir al examen, que empezaba a las 9:00 en punto. ¡Mal empezamos!
Como buena centraka, me fui a duchar… y me quedé sin agua caliente. No me sequé el pelo y, por supuesto, tampoco desayuné. Salí de casa a las 8:30 y terminé empapada porque, en el camino, me encontré con una maratón: no había transporte público y, para rematar, no llevaba paraguas.
En ese momento me invadió la frustración. Incluso pensé en renunciar y no ir al examen. La caminata hasta el tranvía bajo la lluvia, sin tiempo, parecía interminable. Pero me di ánimos. Pensé en mi familia aquí en España y, sobre todo, en mi madre y en lo mucho que cree en mí. Así que seguí.
Quise coger un taxi, pero era imposible por la maratón… y tampoco llevaba dinero suficiente. Caminé con ganas de quejarme y llorar, pero ni pija (a lo buen hondureño), seguí adelante. A las 8:45 logré coger el tranvía en Gran Vía rumbo a la Facultad de Derecho, y en ese momento me sentí feliz.
Llegué empapada, esperé mi turno y, justo cuando me iba a poner manos a la obra, busqué el bolígrafo en mi mochila… ¡sorpresa! No llevaba ninguno. Con algo de vergüenza, le pedí uno prestado a la primera persona que vi con dos. Por suerte, me dejó un boli negro y el examen podía hacerse en ese color.
Ya sentada, me di cuenta de que el test no era difícil, lo cual me alegró… pero también recordé que no había estudiado lo suficiente 😠. Otra vez la frustración. Tenía diez minutos para decidir si irme o quedarme. Pero, después de todo lo que había pasado esa mañana, decidí quedarme.
Terminé el examen en los primeros 30 minutos y pasé los siguientes 70 esperando a que el resto terminara.
Al salir, seguía lloviendo… pero ya no me importaba. Había cumplido mi objetivo. Así que me regalé un café y llamé a mi mami para contarle que había terminado el examen 😅.
En fin, esta fue mi experiencia en mi primera oposición en España. Ahora toca descansar, desconectar y agradecer a la vida por las oportunidades… y por las personas que queremos.
